Autor del archivo

Poderosas – Luisa Girón

Escrito por Poderosas el . Posteado en Opinión

Luisa Girón, estudiante de Ciencia Política.

Campaña Cívica Poderosas, tu voto cuenta porque este año las mujeres y jóvenes somos mayoría. Nosotros decidimos el futuro del país.

¡VOTEMOS conscientemente! Es contigo….¡Guatemala nos necesita!

Conversatorio con Zury Ríos

Conversatorio con Zury Ríos

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

Poderosas y Pro Líderes presentan Diálogos 2015 con los Presidenciables. Este es el conversatorio que nuestros jóvenes tuvieron con Zury Ríos, candidata presidencial por el partido VIVA, donde le cuestionamos acerca de su pasado, su presente y sus planes de gobierno. En esta elección nosotros decidimos, somos mayoría y tu voto define el futuro del país! Conoce de cerca a tus candidatos y comparte esta información con tus contactos.  

Michelle Obama resalta logro de jóvenes guatemaltecas en proyecto #LetGirlsLearn

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, compartió en su cuenta personal de Instagram, la noche del pasado jueves, el logro de seis jóvenes mujeres que se graduaron de nivel medio en la aldea San Ándres Xecul, Totonicapán con ayuda de los voluntarios del Cuerpo de Paz  quienes les brindaron la educación.

El proyecto consiste en brindar educación de manera gratuita a mujeres en todo el mundo para que puedan superarse y así tener una vida plena.

Este se desarrolla en 11 países a nivel mundial entre los cuales están Albania, Benin, Burkina Faso, Cambodia, Georgia, Ghana, Moldova, Mongolia, Mozambique, Togo y Uganda.

EN EL PAÍS

En Guatemala hay 4 mil 945 voluntarios involucrados en proyectos de salud y desarrollo educacional, así como en la enseñanza de las lenguas ixil, kakchiquel, mam, q’anjob’al, qe’qchí, quiché, español y tzutuhil.

La publicación de Obama se convirtió en viral en la famosa red de fotografías y logró 28 mil Me gusta y diversos comentarios de felicitación a las jóvenes que lograron el éxito en sus estudios de nivel medio.

 

Los objetivos de #LetGirlsLearn son ”Creando Líderes”. Este comenzó en una comunidad en Nepal y brindó educación a 36 niñas de nivel medio que aprendieron sobre temas de  salud, desarrollo del papel de la mujer en la sociedad, negocios, administración financiera y sobrevivencia.

El otro objetivo es “Trabajando mano a mano con las comunidades”. Estábasado en la creación de productos caseros para que los participantes los puedan vender a turistas o a mercados locales.

La idea surgio ya que en los países involucrados las mujeres y niñas tienen que caminar varios kilómetros para acarrear agua a sus hogares. Pero con este proyecto, las mujeres aprenden de los voluntarios del Cuerpo de Paz para luego transmitir esta enseñanza a otras mujeres y así poder tener un futuro mejor.

El tercero es ”Crear impacto” en el que se pretende que las personas que aprenden de los voluntarios se involucran en el proyecto para ofrecer a más personas un cambio de vida y erradicar la pobreza de sus hogares.

Michelle Obama invitó a más personas a unirse a #LetGirlsLearn para que las mujeres de distintos países puedan tener acceso a la educación.

CUERPOS DE PAZ

Actualmente los Cuerpos de Paz en Guatemala desarrollan proyectos comunitarios de educación, salud maternoinfantil, entre otros, en  puntos del país que no tienen acceso a los servicios básicos.

Entre los proyectos destacados está el campamento Estrella de hoy, en donde las niñas de las comunidades de Quiché reciben por parte de voluntarios charlas motivacionales, educacionales, nutrición, manualidades, arte, etcétera.

 

Fuente: prensalibre.com

16029_20150319211143

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

Salta es la segunda provincia en índices de feminicidio según la Casa del Encuentro, con 21 casos durante el 2014 y suma dos nuevas víctimas en lo que va del año. En este marco, un grupo de mujeres auto convocadas, con mirada feminista pero sin colectivo organizacional crearon el “Siluetazo”.

En comunicación con LA GACETA, Mercedes Nieva Moreno, una de las organizadoras relató que el “Siluetazo” va a realizarse en consonancia con una movida en Buenos Aires teniendo como característica principal la intervención del espacio público para visualizar la muerte de cientos de mujeres.

“Hay que empezar a congregarse desde la acción directa” dijo Mercedes y que se usará el “recurso estético para dar cuenta de la masacre, resignificando a las mujeres muertas y desaparecidas”.

La movida se originó por “la indignación que causaron los hechos atroces de violación, muerte y secuestros” de los últimos tiempos. “La sociedad civil tiene un discurso imaginario en el que ridiculiza y culpabiliza a la mujer”, según la organizador y señala que la gente termina juzgando la conducta de la mujer en vez de al hombre que comete el hecho.

“La violencia a la mujer desde lo cotidiano nos afecta a todas” declaró la joven y critico el “liderazgo de la provincia a lo largo de la historia” en la violencia.

La actividad para “desnaturalizar la violencia y construir un mundo mejor” será entonces a las 16 del sábado en la plaza central de la ciudad. Los interesados deberán llevar algo para dibujar, elegir el nombre de la mujer a la cual representar y palabras para llenar la silueta.

“El machismo nos mata siempre y es hora de activar” sentenció Mercedes. El “Siluetazo” fue una movida de acción colectiva que tuvo su auge durante el periodo de censura de la dictadura militar argentina. Fue una de las intervenciones artísticas más importantes a la hora de tocar la política en las calles y pone en manifiesto hasta el día de hoy el registro de la memoria avocado al pedido de más derechos humanos. 

Fuente: lagacetasalta.com.ar

6a00d8341bfb1653ef01b7c763bbe6970b-550wi

Feminicidio: una palabra nueva, una barbarie antigua

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

Hacia la segunda mitad del siglo XX se derrumbó la naturaliza­ción histórica de una antigua forma de barbarie: la violencia contra las mujeres. Como si se tratara de una cita global, movi­mientos feministas lo denunciaban, los discursos producidos en la academia proponían nuevos conceptos y categorías para referirse a este fenómeno y la Comunidad Internacional se vio obligada a tomar cartas en el asunto: la Declaración de Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres de 1993, la Convención sobre la Eliminación de todas las for­mas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW) de 1979 y su Protocolo Facultativo de 1999, dieron un paso fundamental en el reconocimiento de los derechos de las mujeres como derechos humanos.

Los términos femicide —en inglés— y feminicidio/femici­dio —en español— nacían en un contexto planetario en el que se caían mitos, el de que las mujeres padecen violencia nada más que en tiempos de guerras (convencionales) y que el avance hacia la igualdad de derechos provocaría en un futuro cercano una disminución de la violencia hacia las mujeres.

Sin embar­go, especialistas y activistas hoy por hoy coinciden en que atra­vesamos un periodo histórico de recrudecimiento de dicha violencia, tanto en el marco de las relaciones interpersonales como en nuevos escenarios de guerra, en los que el cuerpo de las mujeres es tratado con enorme saña, a manera de un terri­torio de conquista, colonización y destrucción. Todas estas formas de violencia extrema —con sus particularidades—, que culminan en la muerte de una mujer o de un grupo de mujeres, son tenidas en cuenta en las distintas conceptualizaciones de la palabra feminicidio, un término en construcción que ha dado lugar a numerosos debates teóricos y políticos de 30 años hasta ahora y cuya teoría se sigue desarrollando en diferentes países de América Latina. Su uso viene creciendo en España desde hace poco más de una década. Lo presentamos en este capítulo, en el marco de su inclusión en el Diccionario de la Real Academia Española y como parte del objetivo primordial de este libro: la divulgación de una categoría que supone un cambio de para­digma en el abordaje transdisciplinario de la violencia contra las mujeres.

Un término polisémico

A mediados de la década de 1980, la palabra ya se nombraba dentro del movimiento feminista y en grupos organizados de mujeres de República Dominicana. En realidad, el término fue refundado en América Latina. Su desarrollo como categoría se produjo de manera sincrónica en los años noventa, en distintos países. Por un lado, la antropóloga y teórica feminista Marcela Lagarde lo introdujo en la Academia Mexicana en 19942 como feminicidio. Y, por otro, las investigadoras costarricenses Ana Carcedo y Montserrat Sagot3 tradujeron femicidio del inglés: “A inicios de los noventa, Ana Carcedo y yo tuvimos la oportu­nidad de conocer el libro Femicide: The Politics of Woman Killing, que acababan de publicar Jill Radford y Diana Russell, y decidimos realizar una investigación sobre los asesinatos de mujeres en Costa Rica utilizando una versión un poco más reducida del concepto planteado en el libro de Radford y Rus­sell”. Desde entonces, tanto Lagarde como Sagot y Carcedo han sido tres de los máximos referentes en la lucha por la erradica­ción del feminicidio/femicidio en México y Centroamérica.

En América Latina, la reconfiguración del término en una primera etapa se sostuvo por el estudio, investigación y teoriza­ción de la academia feminista. En una segunda etapa, la apro­piación de la palabra en discursos de activistas y de derechos humanos permitió que se desplegara su potencial de denuncia en la región. Hasta entonces no existía un concepto que enten­diera todo el mundo y que pudiera explicar el fenómeno global y particular del asesinato de mujeres como parte de una política sexual. Desde los movimientos sociales y en consonancia con el enfoque de distintas disciplinas: sociología, antropología, filo­sofía y derecho, el término también debe aprehenderse por su reverso: “El derecho a vivir una vida libre de violencia”, lema que apuntó desde un principio a la responsabilidad del Estado frente a estos crímenes (…).

En una etapa posterior el concepto atravesó las barreras de la cultura popular y se empezó a usar en los medios de comuni­cación. La palabra también fue, y es, inspiración y motor de la creación artística, entre ellas, literatura, pintura, escultura, fotografía, documentales, cine de ficción, series, cómics… ampliaron los imaginarios discursivos y reforzaron su uso (…).

Decía Michel Foucault que no hay historia sino por el len­guaje, tampoco hay humanidad sino por el lenguaje. La palabra cobró tal vigor que el androcentrismo, entendido como aque­llo que fija su atención desde una mirada masculina y la miso­ginia, esa mentalidad social que justifica el odio hacia las mujeres, tuvo que rendirse a un significante desestabilizador de disciplinas tradicionales. A lo largo de las dos últimas décadas feminicidio y femicidio sacudieron el segundo idioma más hablado del planeta y consolidaron su uso en calles, casas, bibliotecas, aulas, redacciones, parlamentos, juzgados, morgues en América Latina (donde habitan más de 300 millones de personas hispanohablantes) y la gran red, internet, antes de que lo legitimara la docta y Real Academia Española en su diccionario.

La diversidad terminológica dio lugar a distintas interpre­taciones y no existe un significado unívoco de la palabra. Si bien en América Latina se acuñaron feminicidio y femicidio, en nuestra línea de documentación e investigación nos decan­tamos por adoptar el primero, según el criterio de Marcela Lagarde: “En castellano femicidio es una voz homóloga a homi­cidio y solo significa homicidio de mujeres. Por eso, para dife­renciarlo, preferí la voz feminicidio y denominar así al conjunto de violaciones de los derechos humanos de las mujeres que con­tienen los crímenes y las desapariciones de mujeres y que, estos fuesen identificados como crímenes de lesa humanidad”.

Feminicidio es un concepto polisémico y su complejidad y pluralidad de significados lo convierten en una categoría trans: transcultural, transdisciplinaria, transpolítica y transcontextual.

 Su inclusión en el Diccionario

En el año 2007, el lingüista y miembro de la Academia Mexica­na de la Lengua Carlos Montemayor solicitó la incorporación del término feminicidio en el diccionario. El pleno de la insti­tución celebrado en México reconoció “la impecable composi­ción de la voz”. Montemayor lo argumenta de la siguiente manera:

Homicidio proviene del latín homicidium, cuya radical inicial proviene del nominativo de homo, hombre, cuyo genitivo es hominis, que pre­senta un alargamiento silábico. Homicidio se forma, pues, con el radi­cal abreviado hom(-o). Feminicidio, por su parte, tiene como radical inicial el nominativo fémina, mujer, cuyo genitivo es feminae, que no presenta alargamiento silábico. Por tanto, se forma a partir del radical fémin(-a). Sería incorrecto querer componer la voz a partir del acorta­miento fém(-ina), para decir femicidio, puesto que no deriva de la palabra francesa femme (cuyo acortamiento sería fem[-me]), sino del latín femĭna, voz que sigue teniendo el mismo valor en la lengua espa­ñola. De femĭna y del genitivo feminae se deriva correctamente, pues, feminicidio.

Montemayor pidió que se considerara el término “tanto desde el punto de vista de su importancia social como de su idoneidad léxica”7, antes del proceso particular que aprobaría su ingreso en el Diccionario de la Real Academia Española (por sus siglas, DRAE).

La palabra feminicidio finalmente fue incorporada en la 23ª edición del DRAE, estrenado en octubre de 2014 con un signifi­cado restringido. No fue tenida en cuenta la relevancia social del concepto ni se reconoció que el peso lingüístico de lo que significa feminicidio recae sobre el término género, cuya acep­ción proveniente de la academia feminista la RAE se niega a aceptar. La definición “asesinato de una mujer por razón de su sexo” le quita el valor semántico más importante sobre el que se asienta su significado original y que le da sentido a uno de los motivos por los cuales el concepto feminicidio fue acuñado y convertido en una categoría de análisis: en las sociedades patriarcales las mujeres son asesinadas por razones de género. La RAE, al negar el género, invisibiliza que las características masculinas y femeninas de las personas no vienen dadas por la biología sino que son adquiridas mediante un complejo proce­so de socialización en cada uno de los sexos. Esta definición no permite interpretar el carácter estructural de la desigualdad entre hombres y mujeres y su relación con la violencia extrema que representa el feminicidio “basado en una estructura de poder de género” que coloca a los hombres en una jerarquía de dominación social; si bien es cierto que mata un ínfimo por­centaje de hombres, según las estadísticas, la violencia extrema que acaba en asesinato es casi un monopolio masculino: el 95% de todos los crímenes en el mundo son cometidos por hombres. (…)

Apreciaciones erróneas sobre el feminicidio

En España no se manifestaron tensiones en torno a las defini­ciones y posibles aplicaciones del término. De este lado del charco, la teoría del feminicidio apenas se ha desarrollado en el ámbito académico. Sin embargo, los movimientos sociales del Estado español, en especial el de los feminismos, se vienen solidarizando en la denuncia del feminicidio en América Latina desde principios de este siglo, cuando la matanza de mujeres de Ciudad Juárez dio la vuelta al mundo.

En este punto, me detengo en algunas de las ideas erróneas o simplistas que han circulado desde entonces en la cultura popular, en especial transmitidas a través de los medios de comunicación y las redes sociales. Como bien sostiene Marcela Lagarde, la gran divulgadora del tema en España hasta ahora, a veces se utiliza un “estereotipo” del concepto (el más genera­lizado se asoció a los asesinatos de mujeres de Ciudad Juárez). Entre ellos, los más frecuentes son los siguientes:

1. “El feminicidio solo es un fenómeno de los países del Sur”. Por oposición y aunque no se manifieste a viva voz, el prejuicio más común se resume en una premisa equivocada desde la mirada de la colonialidad: “En Europa no hay feminicidios”, como si el asesinato de mujeres por razones de género se pro­dujera únicamente en países más pobres, de otras etnias y cul­turas, lejanas al occidente blanco, desarrollado y del Estado de bienestar. En esta idea errónea también influye el componente de masividad o que el término se trate asimilado inequívoca­mente al feminicidio como genocidio cuando este último es uno de varios tipos de feminicidio.

2. “Existe feminicidio cuando hay impunidad y no son compa­rables los niveles de impunidad de España con los de países de América Latina”. Esta afirmación viene prefigurada, primero, por la falsa idea de que en España no existe impunidad en estos crímenes pero es cierto que algunos países de América Latina, aunque cuenten con marcos legales innovadores en la tipifica­ción del feminicidio/femicidio, por ejemplo México, Guatemala y Honduras, padecen altísimos niveles de impunidad, cuestión que denuncian las organizaciones de derechos humanos. Desde un enfoque global, decolonialista y crítico del neoliberalismo, las comparaciones entre países del norte y países del sur resul­tan útiles para particularizar y establecer indicadores de seme­janzas y diferencias en cómo se expresa la violencia extrema contra las mujeres y cuánto afectan los enormes niveles de desigualdad a las sociedades del sur.

3. “Todos los asesinatos de mujeres son feminicidios”. En ese error también incurren con frecuencia los medios de comuni­cación que utilizan la palabra feminicidio como sinónimo de asesinato de una mujer. El asesinato de una mujer puede no estar motivado por razones de género.

4. “Todas las formas de violencia extrema son feminicidios”. También de manera equivocada se utilizan como sinónimo de feminicidio la violación y el maltrato físico. El feminicidio implica siempre la pérdida de la vida de una mujer.

5. “El feminicidio no es violencia de género”. En España el concepto que más se ha generalizado para referirnos al fenó­meno de la violencia contra las mujeres es el de violencia de género. Feminicidio y violencia de género no son categorías enfrentadas ni antagónicas en la teoría feminista. Sin embargo, en el contexto español, la aplicación de la Ley Integral de Violencia de Género, cuyo alcance se limita a las relaciones de pareja o expareja, ha generado en la opinión pública una idea limitada y acotada del concepto al que alude el título de la ley. Desde el sen­tido figurado del lenguaje ha provocado una sinécdoque (una parte de algo es usada para representar el todo) en la compren­sión del fenómeno, cuando la violencia de género es estructural y abarca a todas las relaciones sociales entre hombres y muje­res, no solo las de pareja. El feminicidio explora los límites de la violencia extrema de género y problematiza sus alcances. El planteamiento político-jurídico amplio del feminicidio apela a que el Estado tenga que garantizar la prevención, el tratamien­to y la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres.

Fuente: elpais.com

430a32187d5345722f7749391c26202f_L

En Bolivia ya se cuentan veinte casos de feminicidio

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

El Defensor del Pueblo, Rolando Villena, dijo este domingo que hasta la fecha en Bolivia se han reportado 20 feminicidios, o asesinato de mujeres por su condición de tales. El informe fue presentado en el Día Internacional de la Mujer.

Con las luchas “van a lograr el cumplimento y vigencia de sus derechos, porque está muy claro que el sistema patriarcal, decadente y violento nunca estuvo ni estará dispuesto a respetarlos ni mucho menos promoverlos”, dijo Villena. La Defensoría del Pueblo organizó este domingo una feria en el centro de La Paz para exponer los derechos de las mujeres, mientras que en paralelo se realizó una manifestación con el mismo propósito.

Datos de gestión pasada El año pasado se registraron 117 feminicidios, destacó el defensor del pueblo. Bolivia es el país latinoamericano con mayores índices de violencia física contra las mujeres y el segundo después de Haití en violencia sexual, según datos de ONU Mujeres. Víctimas sexuales La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó este domingo una serie de diapositivas referidas a la situación de las mujeres en el país, resaltan algunos avances, pero advierten que la desigualdad se mantiene. El dato más grave de la información brindada por el organismo hace referencia a que siete de cada diez mujeres, en algún momento de su vida, han sido víctimas de violencia sexual, llegando apenas a un 0,4 % de los casos a una imputación del agresor. Además se advierte que problemáticas como el embarazo adolescente suben en lugar de decrecer, habiendo alcanzado un 25 % de esta población hasta 2011. A su vez el uso de métodos anticonceptivos apenas creció 2,1 puntos en un transcurso de 11 años: en 2003 el 34,9% de las personas usaban anticonceptivos y en 2014 lo hacía un 37 %. Fuente: elpaisonline.com
0822_power-women-brazil-dilma-rousseff_650x455

Brasil: Dilma Rouseff firma ley contra el feminicidio

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

Durante el Día internacional de la mujer, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se dirigió a la nación brasileña en cadena de radio y televisión para anunciar que hoy se firmará la Ley del Feminicidio.

Rousseff precisó que la firma del instrumento legal, aprobado por el Congreso, se realizará en una ceremonia en el presidencial Palacio del Planalto. La Ley del Feminicidio tipificará como “crimen hediondo” el asesinato de mujeres en casos de violencia doméstica o por discriminación de género.

“Quiero anunciar un nuevo paso en el fortalecimiento de la justicia, en favor de nosotras, las mujeres brasileñas”, indicó, al exponer un aumento de penas mediante esta ley, que “hace parte de la política de tolerancia cero en relación con la violencia contra la mujer brasileña.

La norma tipifica el feminicidio como “crimen hediondo”, modifica el Código Penal, para incluirlo entre los casos de homicidio calificado.

La regulación aumenta las penas en un tercio en casos de asesinato de mujeres embarazadas o con tres meses posteriores al parto; si la víctima es menor de 14 años o mayor de 60, o si tiene alguna discapacidad; y si el crimen ocurre frente a ascendientes o descendientes de la afectada.

La comisión parlamentaria que elaboró el proyecto indicó que entre 2000 y 2010, en Brasil fueron asesinadas 43 mil 700 mujeres, de las cuales más de 40 por ciento fueron asesinadas en sus casas, por sus parejas o exparejas.

Fuente: starmedia.com

15

Hoy el mundo celebra el Día Internacional de la mujer

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

El Día Internacional de la Mujer es una efemérides que recuerda a las cientos de mujeres que murieron en una tragedia ocurrida el 25 de marzo de 1911.

El 8 de marzo de 1857 miles de obreras textiles tomaron las calles de la ciudad de Nueva York para protestar por las condiciones míseras en las que trabajaban. A partir de ese momento los movimientos de protestas fueron muy comunes.

El 5 de marzo de 1908 se lleva a cabo una huelga por parte de las mujeres trabajadoras textiles mediante la cual reclamaban la igualdad salarial, jornada laboral de 10 horas, tiempo de lactancia, etc.

La huelga pacífica terminó siendo una tragedia en la que murieron 146 mujeres en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist en la que trabajaban, por un incendio que arrasó el interior del edificio de 10 plantas. Las mujeres no pudieron salir con vida del mismo puesto que los propietarios habían cerrado todas las salidas para evitar robos.

El principal objetivo de este día es el reconocimiento al trabajo, a la dedicación diaria de sus familias, de todas las mujeres del mundo.

En este día se lucha para conseguir la eliminación de las desigualdades entre hombres y mujeres, igualdad de salarios para el mismo trabajo, disfrutar de un período de maternidad y de lactancia adecuada y otros beneficios.

Fuente: noticiaaldia.com
1417192607_320499_1417198228_noticia_normal

Madrid. La casa encendida acoge una mesa redonda sobre el feminicidio en la ‘guerra contra las drogas’

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

La Casa Encendida de Madrid acoge hoy una mesa redonda sobre el feminicidio en el marco de la ‘guerra contra las drogas’, que versará sobre la violación de los derechos humanos de las mujeres en el conocido como ‘corredor del narcotráfico’, por donde transita el 80% de la droga y de la actividad ilícita que se dirige a Estados Unidos.

El área de solidaridad de La Casa Encendida de la Fundación Montemadrid, en colaboración con la Asociación de Mujeres de Guatemala (AMG), ha organizado por quinto año consecutivo una mesa redonda para visibilizar, denunciar y analizar el feminicidio, considerado por el Consejo Académico del Sistema de Naciones Unidas (Acuns) como “una crisis global”.

Según los organizadores del encuentro, el denominado ‘corredor del narcotráfico’, que va desde la región andina hasta México y especialmente importante en el triángulo norte de Centroamérica (El Salvador, Honduras y Guatemala), favorece el crecimiento de la economía criminal producida por las mafias, que convierte a miles de mujeres y niñas en mercancía de las redes de trata, en cobradoras de los ‘impuestos de guerra’, en transportistas de droga, de armas y de dinero lavado, en propiedad sexual de los diferentes grupos armados y en niñas sicarios.

“Miles de mujeres latinoamericanas son víctimas de agresiones sexuales, asesinato y otras formas de violencia feminicida ejecutada por los diferentes grupos del crimen organizado”, señaló la Fundación Montemadrid, que denunció que la represión de los Estados latinoamericanos no ha reducido la violencia asociada al tráfico.

“La llamada ‘guerra contra las drogas’ de los Estados, basada en la represión, no solo no ha resultado eficaz, sino que en este marco el reclutamiento de mujeres y niñas es cada vez más frecuente”, según la fundación.

La mesa redonda contará con la intervención de la directora del Programa de las Américas del Centro para la Política Internacional, Laura Carlsen; la directora de la Unidad de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos de Guatemala (Udefegua), Claudia Samayoa, y la socióloga y coordinadora de la iniciativa colaborativa ‘Mujeres, resistencias y poderes en la sombra’, Tania Correa. El acto será moderado por la directora de AMG, Mercedes Hernández.

Fuente: lainformacion.com

DESIGUALDADES-1-620x400

La igualdad viene con atraso, sobre todo en los medios

Escrito por Poderosas el . Posteado en Noticias

Los avances para lograr la igualdad de género y garantizar el pleno ejercicio de los derechos para las mujeres y las niñas en América Latina y Caribe, no se han traducido en mejoras vitales y cotidianas: la desigualdad y el machismo siguen en pie.

Lo más sorprendente es que se han cambiado leyes, hay programas y políticas públicas, avances en los derechos sexuales y reproductivos, pero el tema más atrasado es el que se refiere a las mujeres y los medios de comunicación. Por eso es lento el cambio de actitudes y la necesaria revolución cultural.

El informe “A 20 años de la Plataforma de Acción de Beijing: objetivos estratégicos y esferas de preocupación”, realizado por el Comité de ONG de América Latina y el Caribe para la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) y coordinado por la presidenta de la Fundación para el Estudio y la Investigación de la Mujer (FEIM,Argentina), Mabel Bianco, se distribuirá en la próxima Asamblea de las Naciones Unidas sobre las Mujeres, a realizarse del 9 al 19 de próximo en Nueva York, y contó con aportes de casi 100 organizaciones feministas y de mujeres en la región.

El texto explica que la esfera de preocupación menos atendida por los gobiernos de América Latina y el Caribe es la que refiere a las mujeres y los medios de comunicaciòn, ya que ellas no tienen acceso a la generación de contenidos y a la toma de decisiones en los mismos.

Además, la difusión de contenidos estereotipados sigue predominando fuertemente en la región. El informe señala que “en tanto los Estados sean indiferentes a esta situación, la desigualdad estructural en la región no podrá eliminarse”.

Respecto de las niñas hubo muy pocos avances. Problemas como el aumento de embarazos en adolescentes y el abuso sexual infantil son constantes en la región y no hay políticas claras que ayuden a combatirlos. Además, en algunos países latinoamericanos, la edad de casamiento permitido es menor a 18 años, cuando el Comité de los Derechos del Niño plantea esa edad como mìnimo. Salud de las mujeres

En relación con la salud de las mujeres persisten grandes problemas de acceso a la salud sexual y reproductiva, sobre todo para mujeres indígenas, afrodescendientes, adolescentes, mujeres con capacidades diferentes, migrantes y las que viven con VIH.

Varios países han implementado planes y programas específicos de salud sexual y salud reproductiva desde el año 2000, como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Nicaragua y República Dominicana. Sin embargo, no se logra una cobertura integral y homogénea al interior de cada país.

La mortalidad materna no ha disminuido según las metas propuestas, y la mayoría de esas muertes son evitables. En Brasil, Perú y Nicaragua, la tasa continúa alta. En la mayoría de las naciones no disminuyó ni logró reducirse en dos tercios, como era el propósito para 2015. El menor logro se registró en Argentina y México, mientras que Uruguay, Puerto Rico y Chile consiguieron descenderla.

Las restricciones al acceso al aborto legal continúan e incluso en algunos países se restringió más. En Chile, Nicaragua, Honduras, El Salvador y República Dominicana la interrupción volunaria del embarazo está prohibida en todas las circunstancias.

En México, en muchas de las entidades federativas hubo cambios desfavorables después de la legalización en el Distrito Federal en 2007. En algunos países se eliminaron algunas causales de su despenalización, como en Guatemala y Ecuador.

El éxito más importante en la región es el de Uruguay, que en 2012 modificó el marco legal, amplió la exención de la pena hasta las 12 semanas de gestación y generó servicios legales de aborto en el sistema nacional integrado de salud. Puerto Rico, Cuba, Guyana Francesa, Guyana y Barbados son los únicos países de la región donde el aborto está legalizado en todas las circunstancias.

Adicionalmente, han aumento los casos de mujeres que viven con VIH. Las adultas representan el 31% de ellas, indicador que en el Caribe asciende a 53%. Violencia y acceso a la justicia

La violencia contra mujeres y niñas persiste como un problema en aumento. La mayoría de los países tiene legislación que la reconoce; sin embargo, muchas de las definiciones sobre violencia que establecen no concuerdan con la Convención de Belem do Pará, que define violencia contra la mujer como cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.

La tipificación y homologación del feminicidio sigue siendo un desafío, pese a que América Latina es la segunda región con índices más altos de muertes de mujeres por violencia, tanto en el ámbito rural como en el urbano.

En Centroamérica y México el feminicidio se ha incrementado: entre 2003 y 2012 hubo 12.178 casos en Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Tan solo en El Salvador se reportan 194 crímenes de mujeres en 2004 y en México se contabilizaron 1.221 homicidios dolosos contra mujeres y niñas en 12 entidades del país, entre 2007 y 2008.

El acceso a la justicia es una deuda en los países de la región, para las mujeres que viven y padecen violencia. Pese a los avances legislativos, en la realidad no tienen garantizada la reparación y castigo a los culpables. México y Guatemala han sido denunciados por eso ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

La trata con fines de explotación sexual se ha incrementado. En República Dominicana se estima que en los últimos 20 años se han traficado más de 70.000 mujeres.

Feminizaciòn de la pobreza

En cuanto a la esfera de mujer y pobreza, si bien ha disminuido en los países de la región, no ocurre lo mismo con la desigualdad. La participación laboral de las mujeres continúa siendo alta en el sector informal, en trabajos precarios, mal pagados y sin cobertura de la seguridad social, con un gran predominio en el trabajo doméstico. La brecha salarial entre mujeres y hombres persiste.

El documento asegura que, en ningún caso, se advierte una preocupación explícita por la dimensión e impactos de género de las medidas adoptadas y la feminización de la pobreza sigue creciendo. Según cifras de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) de 2013, la pobreza se incrementó en los hogares con jefas mujeres: 43% de los hogares indigentes y 38% de los hogares pobres en América Latina están a cargo de una mujer.

El reto es instrumentar políticas públicas que apunten a asegurar la autonomía económica de las mujeres y a implementar acciones respecto al tema de la distribución desproporcionada del uso del tiempo y trabajo de cuidado.

Educación y capacitación

Respecto a educación y capacitación de la mujer en zonas urbanas y rurales, las indígenas tienen menor porcentaje de finalización de la educación primaria, excepto en Uruguay en las zonas rurales. Hacia 2010, en República Dominicana, Antigua y Barbuda y San Vicente y las Granadinas persistían disparidades de género significativas en relación con la menor escolarización primaria de las mujeres.

Si bien se han reducido las tasas de analfabetismo en la región, esta sigue siendo una de las situaciones de exclusión más graves que aún afrontan las sociedades. Bolivia es el país con mayor desigualdad de analfabetismo según género.

Sobre educación terciaria y superior, solo Argentina, República Dominicana y Uruguay aportan datos de los últimos cuatro años sobre la terminación del ciclo superior. En estos tres países las mujeres superan a los hombres en culminación del nivel terciario. Conflictos armados

Hay que recordar que en América Latina surgieron diferentes conflictos armados en Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Perú y Colombia. Esto exacerba la violencia de género, amplificando su impacto diferenciado en la mujer y recrudeciendo su situación de discriminación. La violencia sexual como táctica de guerra también ha estado presente en la región, particularmente contra mujeres indígenas.

Además, el contexto regional de inseguridad, militarización y debilitación del Estado, con la protección e impunidad del narcotráfico, las corporaciones y los paramilitares, aumentó la vulnerabilidad de los derechos humanos de las mujeres, que corren el riesgo de sufrir amenazas y ataques violentos.

En México, la lucha contra el crimen organizado ha incrementado la violencia contra ellas y ha generado desplazamientos internos que las afectan de manera particular. Participaciòn y cuidados

La mujer y la economía es otra esfera de preocupación. En la última década, las mujeres elevaron su participación laboral, pero persisten las brechas de género estructurales en el mercado laboral. La tasa de desocupación sigue siendo mayor. El trabajo de las mujeres aún se concentra en los servicios y el comercio y tienen los menores niveles de productividad, ingresos y protección social.

En materia de servicios de cuidado, ha crecido la discusión sobre su extensión, en particular de cuidado de niños y niñas. Los países más avanzados son Uruguay, Costa Rica y Ecuador.

Respecto a “la mujer en el ejercicio del poder y la adopción de decisiones”, la participación femenina en la vida política y en el acceso a los cargos públicos ha aumentado considerablemente en los últimos años.

En el caso de los poderes legislativos, se observa un avance notable en su participación política. Sin embargo, la paridad sigue pendiente por las dificultades para la plena implementación del cupo, debido a diversas barreras culturales, sociopolíticas y regulatorias.

Este principio fue incorporado en la Constitución de Bolivia (2009), en Ecuador (2008), en el Código Electoral de Costa Rica (2009) y en la Constitución de México (2014), donde ya 11 entidades federativas incluyen la paridad en sus marcos electorales estatales.

Institucionalidad y derechos humanos

En lo que se refiere a los mecanismos institucionales para el adelanto de la mujer, la realidad en la región muestra que las jerarquías y rangos de estos mecanismos han sido diversos y no tienen suficiente fuerza para incidir en políticas públicas a favor de la igualdad, además de que cuentan con poco presupuesto para funcionar adecuadamente.

Los avances en la región respecto a los derechos humanos de la mujer no se traducen en mejoras en la vida cotidiana. Todos los países de América Latina y el Caribe ratificaron tanto la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (Cedaw), como la Convención de Belém do Pará.

Pero los mecanismos de implementación de esos documentos rectores aún son escasos. En general, los avances más notables han sido, sobre todo, las leyes integrales de violencia contra las mujeres y la creación de mecanismos judiciales o extrajudiciales.

La situación de las personas defensoras de derechos humanos muestra que las mujeres son más propensas a sufrir amenazas, muertes y tentativas de muerte, especialmente en Colombia, México, Guatemala, Brasil, Honduras y Perú.

Finalmente, sobre la mujer y el medio ambiente el informe señala que, pese al rol clave que ellas desarrollan en la gestión del agua, la perspectiva de género sigue ausente de las legislaciones, las políticas públicas y los programas relacionados con los recursos hídricos.

En pocos países de la región se han adoptado estrategias nacionales de desarrollo sustentable, en las que la transversalización de género está casi ausente, con excepción de Costa Rica, Uruguay y México.

Este informe refleja lo observado por las organizaciones de mujeres y feministas, que se traducirá en recomendaciones como una contribución para los debates de la sesión de la CSW en marzo de 2015. Allí, además de los problemas visibilizados en Beijing en 1995, se agregarán otros que urge considerar de cara a la agenda de desarrollo posterior a 2015. (SEMlac)

Fuente: republica.com.uy